El Dengue es una enfermedad transmitida por la picadura de la mosquita Aedes Aegypti. Existen dos tipos; clásico y hemorrágico. Se transmite con rapidez y afecta a gran número de personas en el curso de cada epidemia. La mortalidad del tipo hemorrágico es hasta 50%.
SÍMTOMAS: Dengue clásico:
- Aparición repentina de fiebre alta.
- Fuerte dolor de cabeza.
- Dolor detrás de los ojos que aumenta con los movimientos oculares
- Dolores de los músculos, huesos y articulaciones.
- Pérdida del apetito y del sentido del gusto.
- Manchas en la piel.
- Náuseas y vómitos.
Dengue Hemorrágico:
- Dolor de estomago intenso y continuo.
- Piel pálida o pegajosa.
- Hemorragias nasales, bucales o en las encías y aparición de manchas en la piel.
- Vómitos frecuentes, en ocasiones con sangre.
- Dificultad para dormir e inquietud.
- Sed exagerada.
- Pulso rápido y débil.
- Respiración difícil.
- Desvanecimiento o desmayos.
PREVENCIÓN- Evite que se acumule agua limpia en botellas, baldes y envases descartables.
- Coloque las cubiertas bajo techo.
- Lave semanalmente los bebederos de los animales, antes de cambiar el agua.
- Tape los baldes, pozos, tambores y tanques elevados de la casa.
- Cambie diariamente el agua de los floreros o reemplácelos por tierra húmeda y eliminemos los platos de las planteras o recipientes que puedan retener agua.
- Revisa semanalmente tu casa en busca de los criaderos del mosquito.